LA DOSIS ALTA DE RADIACIÓN ELECTROMAGNÉTICA ES MORTAL PARA LA VIDA HUMANA

Radiación electromagnética en la Tierra.

La radioactividad, como la radiación que produce, existen en la Tierra mucho antes que surgiera la vida, porque el material radioactivo forma parte de la Tierra desde su origen. Asimismo, estudios científicos afirman que vivimos en un océano de energía; nosotros mismos estamos compuestos de energía, pero en perfecto estado de equilibrio del “Yin y Yang”. Por lo expuesto, es prioritario recordar que radiación electromagnética es la propagación de ondas de energía eléctrica y magnética moviéndose juntas a través del espacio. Debemos recordar también que nuestro cuerpo es como una máquina electromagnética, por ello, es muy sensible a cualquier objeto eléctrico en nuestro entorno. Por eso, cuando el organismo humano recibe dosis alta de radiación iónica, las células sufren alteraciones que afectan a los genes provocando anormalidades en la división celular, conociéndose como daño genético; porque origina mutaciones anormales terminando en cáncer, leucemia o tumores cerebrales, entre otras enfermedades.

Antenas 5G

En la actualidad, la tecnología ha venido a revolucionar la vida del ser humano, no sólo con aparatos novedosos, sino que cada vez vivimos más bombardeados de radiación en nuestro alrededor. Mientras las compañías se lanzan a la expansión de nuevos aparatos; organismos internacionales piden prudencia ante los efectos de los campos electromagnéticos. El impacto de la radiación en nuestro organismo puede ser devastador; si recibimos dosis altas provocan destrucción de tejidos en muy poco tiempo. La tecnología inalámbrica de 5G es peligrosa para la vida humana. Esta nueva tecnología irá acompañada de un aumento de patologías; desde una infertilidad a enfermedades neurológicas como cáncer, diabetes, infartos, envejecimiento prematuro; ya es imposible decir que las radiofrecuencias no producen cáncer. Por eso, MARTUCCI afirma, que se está realizando un peligroso experimento con las personas; y advierte, que la emisión de radiofrecuencias desde 20,000 satélites no dejará ningún lugar libre de radiaciones en el Planeta, lo que condenará a los ecosistemas y a los seres humanos; lamentablemente, estos riesgos para la vida humana se están silenciando. El despegue de 5G constituye un experimento sobre la humanidad y el medio ambiente, y se define como un crimen según el Derecho Internacional. En el medio donde vivimos hay campos electromagnéticos por todas partes, pero son invisibles al ojo humano.

Explosión de bomba atómica en Nagasaki – Japón 1945

Un ejemplo de radiación electromagnética mortal, la encontramos en la Segunda Guerra Mundial, en los días 6 y 9 de agosto de 1945; fecha en que EE.UU lanza dos bombas atómicas en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki de Japón. Ambas ciudades resultaron aniquiladas; los daños mortales de la acción genocida de Estados Unidos fueron, en forma instantánea la muerte de 200,000 seres humanos. Los sobrevivientes que quedaron sometidos a la radiación atómica fueron muriendo con náuseas, vómitos, anorexia, seguidas de anormalidades de la médula ósea; las mujeres embarazadas daban a luz en forma prematura. Las radiaciones a largo plazo de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, han revelado que más de 100,000 residentes en estos lugares sufren de leucemia y cáncer. Se han incrementado las enfermedades de tiroides, hipertensión, infartos cardíacos; también se ha deteriorado la capacidad intelectual de las personas. Estas patologías, consecuencia de las bombas atómicas se han detectado después de 50 años del desastre. Una detonación atómica origina consecuencias que afectan a las futuras generaciones.

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